«Por primera vez alguien me explicó por qué me dolía. No volveré a aceptar un "tienes que aprender a vivir con ello".»
Mujer · 42 años · 3 meses con dolor lumbar
Punto de partida. Llegó a Riva tras dos años con lumbalgia recurrente y semanas perdidas de trabajo. Había probado masajes, antiinflamatorios y un par de fisios sin plan claro.
Resultado. Diagnóstico médico: protrusión L4-L5 + déficit de glúteo medio. En 6 sesiones (terapia manual + ejercicio terapéutico progresivo) volvió al gimnasio sin dolor.










