Por qué la báscula y el IMC se quedan cortos
El índice de masa corporal (IMC) divide tu peso entre tu altura al cuadrado. Esa es toda su información: no sabe si ese peso es músculo o grasa, ni si la grasa está bajo la piel de los muslos o rodeando el hígado. Dos personas con el mismo IMC pueden tener un riesgo de diabetes y de problemas de corazón completamente distinto.
No es una crítica moderna. El IMC se inventó en el siglo XIX para describir poblaciones enteras, no personas concretas, y para eso sigue sirviendo. El problema aparece cuando se usa como si midiera la grasa de alguien en particular.
Hay un estudio que reunió datos de catorce países y comparó las tres medidas: la que mejor anticipó la diabetes y la hipertensión fue la cintura dividida entre la altura, por delante de la cintura sola. El IMC quedó último de los tres.
Qué es el CUN-BAE y, sobre todo, qué no es
El CUN-BAE es una fórmula publicada en 2012 por la Clínica Universidad de Navarra que estima el porcentaje de grasa a partir del peso, la altura, la edad y el sexo. Se comprobó contra un aparato que sí mide la grasa de verdad —una cabina que calcula el volumen del cuerpo—, y acertó mucho más que cualquier otra fórmula de las clásicas.
Su ventaja sobre el IMC es que tiene en cuenta dos cosas que el IMC ignora: con el mismo peso y altura, las mujeres tienen más porcentaje de grasa que los hombres, y una persona de sesenta años más que una de veinticinco. Por eso a mucha gente que pesa lo normal le sale un porcentaje más alto del que esperaba.
Y ahora lo que casi ninguna calculadora te dice: como el CUN-BAE parte de tu peso y tu altura, no es una medición aparte. No puede llevarle la contraria al IMC, solo traducirlo. Los únicos datos realmente independientes aquí son los que sales de medirte con la cinta. Por eso, cuando esta herramienta te avisa de que dos cifras no encajan, lo hace comparando el peso con tu cintura, nunca con el porcentaje estimado.
Si quieres una medición de verdad y no una estimación, existen la densitometría (DEXA), la pletismografía y la bioimpedancia de calidad clínica, todas con aparato y en un centro. El CUN-BAE es lo mejor que se puede hacer con una báscula y una cinta.
Qué porcentaje de grasa corporal es normal
Los rangos que usa esta calculadora son los del propio artículo del CUN-BAE. En hombres: 10-20 % normal, 20-25 % exceso, por encima de 25 % rango de obesidad. En mujeres: 20-30 % normal, 30-35 % exceso, por encima de 35 % rango de obesidad.
La diferencia entre sexos no es un ajuste arbitrario: la grasa esencial, la que forma parte de la médula ósea, las membranas y el tejido reproductivo, es varias veces mayor en mujeres. Un porcentaje que en un hombre sería alarmante en una mujer es fisiológico.
Verás rangos distintos según la fuente que consultes, y todos pueden ser correctos: dependen del método de medición con el que se calibraron. Compara siempre porcentajes obtenidos con el mismo método.
Por qué sube con los años aunque el peso no se mueva
A partir de los cuarenta, y de forma más marcada tras la menopausia, el cuerpo pierde masa muscular y redistribuye grasa hacia el abdomen. La báscula puede marcar exactamente lo mismo que hace diez años mientras la composición por debajo ha cambiado por completo.
Es la razón por la que muchas mujeres en perimenopausia describen que "todo sigue igual pero el cuerpo no". No es una impresión: es un cambio real de composición que el peso no registra.
También es la razón por la que la estrategia cambia. En ese contexto, comer menos suele empeorar el problema, porque acelera la pérdida de músculo. Lo que funciona es proteína suficiente y trabajo de fuerza.
Por qué aquí no vas a encontrar un "peso ideal"
Es de las cosas que más nos preguntan, y la respuesta honesta incomoda: el peso ideal según la altura no existe como dato clínico. Las fórmulas que circulan —Lorentz, Devine, Broca— no nacieron para medir salud. La de Devine se publicó en 1974 para ajustar dosis de fármacos, y las tablas de altura y peso que la precedieron venían de aseguradoras de vida estadounidenses de mediados del siglo pasado.
El problema de fondo es el mismo que el del IMC: dos personas de la misma altura y el mismo peso pueden tener un riesgo metabólico opuesto según de qué esté hecho ese peso y dónde se reparta. Una calculadora de peso ideal te devolvería un número redondo que no distingue entre esas dos personas.
Por eso esta calculadora de grasa corporal te devuelve un rango de composición y unas medidas de cintura, y no un objetivo de báscula. Si necesitas una cifra a la que apuntar, la útil no es cuánto deberías pesar: es cuántos centímetros de cintura te separan del límite de tu sexo.
Qué hacer con el número
Un porcentaje suelto sirve de poco. Lo que informa es si sube o baja: repite la medición dentro de tres o seis meses, en las mismas condiciones, y compara. Esta herramienta guarda tus medidas en tu propio dispositivo justo para eso.
Si el porcentaje está alto y la cintura lo confirma, el objetivo no es "perder peso": es perder grasa manteniendo músculo. Son cosas distintas y llevan a planes distintos, y por eso una dieta agresiva sin trabajo de fuerza suele acabar en un cuerpo más ligero con peor composición que antes.
Si el porcentaje está alto pero la cintura está en rango, tienes margen para no dramatizar. Mira la tendencia y contrástalo con una analítica antes de cambiar nada.